
Una base más amplia de valores, la libre circulación de capitales y la promoción de inversiones con otros países ofrecen mayores oportunidades para los inversionistas. El Ministerio de Hacienda lo tiene claro y es por eso que a través de la Unidad de Regulación Financiera (URF) ha venido promoviendo las normas y el acompañamiento que se requieren para que los agentes del mercado avancen en las iniciativas más adecuadas para profundizar en el desarrollo de los mercados.
Es así como en noviembre de 2015 entró en vigencia el Decreto 2241 que introdujo modificaciones en lo relacionado con los sistemas de cotización de valores del extranjero. Gracias a este Decreto, aprobado en su totalidad por la URF, hoy en Colombia se pueden ofrecer los fondos (cerrados en su mayoría) que estén listados, en las otras tres jurisdicciones (Perú, Chile y México).
El Pasaporte de Fondos - de acuerdo con lo manifestado por David Salamanca - es una apuesta más compleja que requiere reconocer los estándares de supervisión de las otras jurisdicciones y ese punto está dentro de las prioridades a trabajar en el año que viene en el capítulo de integración financiera de Alianza del Pacífico.
Además, este análisis va a estar nutrido por el estudio que la URF está preparando con el Banco Mundial y que tendrá entregables en diciembre de este año o enero del siguiente. Posteriormente, con el mapeo inicial de los estándares de supervisión, se iniciará el estudio con las otras jurisdicciones.
“Hoy en día estamos en una segunda etapa valiosa en términos de integración financiera como es permitir que cualquier valor, léase renta fija, léase fondos cerrados de inversión colectiva, derivados estandarizados, puedan transarse por Mila o en mercados OTC; esto quedó permitido a través del Decreto en el caso colombiano, y una regulación análoga podrían tener en los países de la Alianza del Pacífico” - Afirma David Salamanca.
De acuerdo con el Director de la URF, tanto para el caso de pasaporte de fondos como para corresponsalía se deben analizar dos dimensiones, la de tipo de producto y la de tipo de inversionista. Salamanca define este proceso en términos de “progresividad y proporcionalidad”, donde es necesario ajustarse a un conjunto heterogéneo de inversionistas y productos con una regulación acorde según se trate de productos sencillos o sofisticados, o si están dirigidos a inversionistas retail con probablemente menos conocimiento, sin dejar de lado la tarea de evaluar continuamente temas como la revelación de información sobre activos que pueden ser más opacos, la formación de precios, etc. y tomar decisiones con respecto a la prudencia de ofrecer o no de manera directa cierto tipo de instrumentos.
Salamanca menciona algunos ejemplos como los productos Plain Vanilla de UCITS y plantea la posibilidad, (aunque aclara que no desea anticiparse), que bajo ciertas condiciones, algunos productos podrían ofrecerse simultáneamente a los inversionistas de retail para toda la región.
Por otra parte, según el equipo de la URF, con los decretos 1242 y el 1243 de 2013 se han empezado a evidenciar los primeros movimientos en dirección a la profundización de los mercados y reconocen que el primer paso en esta dirección se logró a partir de los cambios normativos en torno a custodia de fondos.
El equipo de David Salamanca hace énfasis en que dentro de la agenda de 2017 está explícita una revisión acerca de qué otros segmentos del mercado de valores deberían estar implementando el esquema de custodia como se ha venido planteando, ya sea obligatoria o con incentivos y si debería haber un manejo diferencial de los cargos de capital. No obstante, esta discusión tendrá lugar sólo hasta la primera mitad del próximo año, de acuerdo con lo manifestado por los funcionarios de la URF.
Con respecto a la posibilidad de estructurar fondos para temas de financiación 4G o fondos con características que disten de los tradicionales, Salamanca hace énfasis en el rol de los funcionarios de la unidad como reguladores financieros sin participación directa en la estructuración de los fondos. No obstante, recuerda la existencia de jugadores importantes de multilaterales, de inversionistas institucionales, fondos de capital privado, entre otros.
“El marco normativo está allí a su disposición para que puedan utilizarlo” - afirma Salamanca al tiempo que invita a las firmas Comisionistas, Fiduciarias y otros agentes del mercado a aprovechar los espacios normativos y llenar las necesidades de los clientes. “Yo percibo que no hay un entendimiento muy claro de las necesidades de los clientes, ese es un acercamiento que es costoso... pero es el único camino.” añade.
En este punto en particular y con respecto a la aparición de competencia importante por parte de actores no tradicionales, Salamanca afirma: “Yo creo que hay muchas herramientas que van a abaratar la oferta de este tipo de servicios, hay discusiones sobre cómo incorporarlas en temas específicos dentro de la regulación, como verificación de identidad, el rol específico en asesoría, entre otros. Son temas que tenemos en el radar, especialmente fintech y su impacto financiero”.
