La Junta de Banrep redujo en 0.25% la tasa de interés. ¿A qué obedece la decisión?

Para sorpresa de algunos agentes del mercado, la Junta del Banco de la República decidió reducir la tasa de interés de intervención en 25 puntos básicos fijándola en 7,5%. La decisión fué sorpresiva porque la mayoría mantenía expectativas de una disminución de tasa, pero no esperaban que la medida fuera tomada tan pronto. 

Gran parte del mercado pensaba que el inicio del ciclo bajista empezaría en 2017 por el incremento en las expectativas de inflación de los agentes en las últimas semanas (a pesar de la disminución en las medidas de inflación básica) y por la alta probabilidad de que el indicador termine por encima del 4,0% el año entrante.  La incorporación de los posibles efectos tanto de la reforma tributaria como de las decisiones de la Fed en los precios de algunos bienes, vía gravámenes adicionales y de la depreciación del peso no fueron impedimento para la determinación que tomó el Banco Central. 

Fué así como en su última reunión en calidad de Gerente General del Banco de la República, José Darío Uribe enfatizó en la importancia que las acciones de política monetaria han tenido a lo largo de los últimos años para asegurar la convergencia de la inflación. A su vez, reafirmó el compromiso que mantiene la Junta del Emisor de alcanzar la meta del 3% +- 1 punto porcentual en 2017.

Buscando tomar la mejor decisión y mediante el habitual balance de riesgos que la Junta desarrolla en el transcurso de sus reuniones, los miembros decidieron dar un viraje a la política contraccionista y concentrarse esta vez en lo relacionado con la actividad económica.
A juzgar por la decisión adoptada por la Junta del Emisor, las cifras de actividad económica no fueron de total agrado para los miembros y la desaceleración que las cifras mostraron hizo que la Junta tomara la determinación de comenzar a bajar las tasas de interés frente a lo que calificó como “una dinámica del producto más débil que la proyectada”.

Otros aspectos, no menos importantes que la Junta tuvo en consideración para tomar la decisión fueron la disminución en las medidas de inflación básica, los cada vez menores efectos de los choques transitorios de oferta, el incremento en los precios del petróleo, la reducción del déficit de cuenta corriente y la relativa tranquilidad con la que el mercado cambiario hizo frente a la decisión de la FED con respecto a la subida de tasas en los EEUU.

Esta medida de bajar la tasa de referencia constituye el comienzo de un nuevo ciclo de política monetaria. Esta determinación probablemente hará parte de una seguidilla de decisiones en la misma dirección que el mercado podría apreciar por lo menos hasta mediados del año entrante.

La continuidad de este nuevo ciclo va a depender de ahora en adelante de la velocidad a la que converja la inflación a la meta y de los resultados de ésta y otras medidas en la desaceleración económica. De hecho en el comunicado la Junta reafirma el compromiso de mantener la inflación y sus expectativas bajo control mientras continúa haciendo un seguimiento a la estabilidad macroeconómica.

Finalmente, los miembros hicieron implícitamente un llamado a medidas que refuercen la sostenibilidad fiscal y cataloga al proyecto de Reforma Tributaria como una “acción fundamental que contribuye al crecimiento de largo plazo”. Precísamente este punto y la decisión adoptada por la Junta con respecto a las tasas de interés fueron calificados por el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas como acciones muy importantes que propenden por el crecimiento y la estabilidad macroeconómica.